La cita «Los pobres están en el corazón del Evangelio» (papa Francisco) recuerda que la fe cristiana no se reconoce por las palabras, sino por la relación con las personas necesitadas. Desde la perspectiva del autor, subraya la solidaridad y la humanidad como núcleo del Evangelio, no como un complemento. Hoy puede ayudarnos a reflexionar sobre la justicia social, la dignidad humana y la forma que adopta la empatía práctica en la familia, el trabajo y la comunidad. Es una frase breve que abre preguntas: a quién excluimos, a quién escuchamos y qué valor concedemos a los más vulnerables. Con ella, el papa Francisco invita a la compasión, pero también a asumir la responsabilidad por la sociedad.