La cita «No digas que algo no se puede hacer, porque aparecerá algún idiota que no sabe que no se puede y lo hará» de Jan Werich recuerda que a menudo somos nosotros mismos quienes establecemos nuestros límites. En la exageración humorística de Werich se esconde el valor de intentarlo incluso cuando los demás dudan y de perseverar aunque no parezca fácil. Hoy, esta cita puede servir de estímulo en el trabajo, los estudios y las decisiones personales: en lugar de decir prematuramente «no se puede», buscar una manera de hacerlo. Jan Werich expresa así la fuerza de la iniciativa, la responsabilidad personal y la confianza en las capacidades humanas.