La cita de Karel Čapek «El amor es como sentarse sobre un erizo. Quien no lo ha probado, no lo creerá» expresa acertadamente que el amor puede ser hermoso y doloroso al mismo tiempo. Čapek pone nombre a una experiencia que no se puede explicar por completo: hay que vivirla para comprender su intensidad. Hoy, esta cita sobre el amor y las relaciones recuerda que los sentimientos verdaderos suelen implicar vulnerabilidad, valentía y la disposición a aceptar también la incomodidad que acompaña a la cercanía.