La cita de Giorgio Armani «La diferencia entre el estilo y la moda es la calidad» contrapone la variabilidad de la moda al valor más duradero del estilo personal. Desde la perspectiva del autor, la calidad puede referirse no solo a los materiales o la confección, sino también al gusto, la atemporalidad y la capacidad de expresar la propia personalidad. Hoy, esta idea recuerda que el estilo no tiene que copiar las tendencias actuales para resultar convincente. Puede ser útil tanto al vestir como al tomar decisiones más amplias: ayuda a buscar un valor que perdure más que una moda pasajera.