La cita «Un pintor es una persona que ve con ojos de niño» habla de la capacidad de contemplar el mundo con apertura, curiosidad y fantasía. Para Paul Klee, un pintor era alguien que conservaba la actitud lúdica y la sensibilidad perceptiva que los adultos suelen perder. Hoy, esta cita puede ayudar a cualquiera que busque inspiración: recuerda que la creatividad no nace de la perfección, sino del valor de ver las cosas de una manera nueva y sin prejuicios. Para artistas y no artistas, es una invitación a proteger al «niño» interior y, con él, la originalidad y la alegría de descubrir.