La cita «Quien no avanza, retrocede», atribuida a Johann Wolfgang von Goethe, recuerda que, sin movimiento ni aprendizaje, una persona puede perder capacidades y oportunidades. No es un llamamiento a rendir sin límites, sino a desarrollarse de manera consciente y atreverse a dar el siguiente paso. También hoy puede inspirar en el trabajo, los estudios y las relaciones, donde la apertura al cambio ayuda a superar el estancamiento.