Peter Lorre
26. 6. 1904 –
23. 3. 1964
Una mirada inconfundible, una dicción nerviosa y un rostro capaz de despertar angustia y divertir con la misma facilidad. Su gran oportunidad llegó con el papel del asesino de niños en la película *M* de Lang. Huyó de Europa Central ante el nazismo y en Hollywood se convirtió en un icono de los papeles secundarios, desde *Casablanca* hasta *El halcón maltés*. Aterrador y cómico al mismo tiempo, pertenece al grupo de rostros inolvidables del cine negro.
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